El Fin de la Moralidad


La moralidad es una ilusión colectiva de los genes. Necesitamos creer en la moralidad y, por tanto, gracias a nuestra biología, creemos en la moralidad. No hay fundamento “ahí fuera” más allá de la naturaleza humana.
-Michael Ruse


“No existen valores objetivos”…así comienza J.L. Mackie su libro Ethics. Inventing Right and wrong. Esta frase resume una postura filosófica que el propio Mackie llama escepticismo moral y que se ha llamado también Teoría del Error moral (Moral Error Theory) o nihilismo moral. Esta entrada va a describir brevemente el escepticismo moral y los argumentos que da Mackie a su favor así como dejar abierta la cuestión de qué podemos hacer si este planteamiento es cierto.

A lo largo de la historia nos hemos ido dando cuenta de que hemos estado equivocados acerca de muchas cosas: de que la Tierra era el centro del Universo, de que el cuerpo contenía cuatro humores y que las enfermedades se debían a desajustes de los mismos, etc. ¿Y si estamos equivocados acerca de la moralidad también? ¿Y si resulta que nada es moralmente bueno o malo? ¿Y si no existe la virtud, el vicio, la responsabilidad moral…? ¿Hemos estado equivocados y resulta que no existen valores morales? Esta mera idea puede parecer a muchos una locura, una idea peligrosa o, incluso, moralmente mala.

Muchos filósofos y pensadores han sospechado que la moralidad es un error, una ficción o una ilusión que nosotros mismos creamos pero muy poca gente se ha sumado a esa forma de pensar. La discusión reciente de este tema la podemos situar en el libro ya citado de 1977, Ética: inventando el bien y el mal, de John Mackie donde él critica la creencia generalmente admitida, el realismo moral, que dice que la moralidad es real, que es algo que descubrimos y no algo que inventamos. Podemos hacer una comparación con el ateísmo para entenderlo mejor. Igual que un ateo afirma que las creencias de los creyentes acerca de la existencia de Dios son un error, los escépticos morales (o teóricos del error moral) afirman que las creencias de los realistas morales acerca de la existencia objetiva de reglas morales, prohibiciones, virtudes, vicios, valores, derechos y deberes son también un error y que estamos hablando de cosas que no existen.

Mackie da dos argumentos principales para defender su posición: el argumento de la relatividad y el argumento de la rareza (queerness):

1-El Argumento de la Relatividad

Es un hecho que existe una gran variación en los puntos de vista morales tanto de una sociedad a otra, como de una época histórica a otra, o, incluso, entre diferentes grupos y clases dentro de una comunidad (y, además, estas diferencias suelen ser intratables). Mackie dice que la mejor explicación de este fenómeno es que los juicios morales “reflejan adherencia y participación en diferentes formas o estilos de vida”. A él le parece mejor explicación que pensar que existen hechos objetivos morales pero que una cultura es superior y tiene acceso a ellos mientras que la cultura inferior (moralmente) no accede a esos valores. Por ejemplo, si dos culturas divergen con respecto a la monogamia, sería lógico pensar que una de ellas disfruta del acceso a unos hechos morales acerca de la monogamia y la otra no? Mackie cree que es más lógico pensar que la monogamia se ha desarrollado en una cultura (por las razones culturales o antropológicas que sean) pero no en la otra y que los respectivos puntos de vista morales de cada cultura son resultado de esa diferente evolución. Si las cosas hubieran sido de otra manera, las normas morales de una cultura habrían sido diferentes. Y, también, cuando cambian los estilos de vida cambian las normas morales. 

Por supuesto, estos argumentos se pueden criticar. Podemos plantear que por debajo de diferencias superficiales a nivel moral existen acuerdos morales a un nivel más profundo y que por ejemplo, prácticamente todas las culturas del miedo estarían de acuerdo en que torturar niños por puro placer está mal moralmente. Ya hemos comentado aquí la teoría de Oliver Scott Curry de que existen 7 normas morales que se cumplen en todas partes:

1- Ama a tu familia
2- Ayuda a tu grupo
3- Devuelve los favores
4- Sé valiente
5- Obedece a la autoridad
6- Sé justo
7- Respeta la propiedad de otros

Pero hay un poderoso argumento, desde mi punto de vista, a favor de la postura de Mackie procedente de la teoría de la evolución que ya hemos tratado en la entrada Darwin y el fin del bien y el mal. La cuestión es que si nuestra naturaleza y nuestra historia filogenética y el estilo de vida de la especie fuera diferente, nuestras creencias morales (incluyendo esas 7 normas que destaca Scott Curry) serían diferentes. Lo mismo que a nosotros nos resultan repelentes las heces pero a las moscas les atrae y es donde ponen sus huevos, lo mismo podría haber ocurrido con la prohibición de matar o con cualquier otra norma moral. Si matar o cualquier cosa que ahora consideramos mala hubiera aumentado el número de descendencia de nuestros ancestros ahora sería considerada buena. El propio Darwin se dio perfecta cuenta de esto y escribió:

“Yo no quiero mantener que cualquier animal estrictamente social, si sus facultades intelectuales llegaran a ser tan activas y elevadas como las del hombre, adquiriría el mismo sentido moral que nosotros. De la misma manera que diversos animales tienen su propio sentido de la belleza, aunque admiran objetos muy diferentes, así tendrían un sentido del bien y el mal, pero les llevaría a tomar diferentes líneas de conducta. Si, por ejemplo, para tomar un caso extremo, los seres humanos fueran criados en las mismas condiciones que las abejas, no habría duda de que nuestras mujeres solteras, al igual que las abejas obreras, creerían que es un deber sagrado matar a sus hermanos y las madres intentarían matar a sus hijas fértiles; y a nadie se le ocurriría interferir. No obstante, la abeja, o cualquier otro animal social, ganaría en este supuesto caso, tal como me parece a mí, un sentimiento del bien y el mal, o una conciencia.”

Fue tomar conciencia de esto lo que no dejaba dormir a Randolph Nesse:

“El descubrimiento de que las tendencias para el altruismo están modeladas por nuestros genes es uno de los hechos más perturbadores de la historia de la ciencia. Cuando lo comprendí por primera vez dormí muy mal durante muchas noches intentando encontrar alguna alternativa que no supusiera un desafío tan grave para mi sentido del bien y el mal. Entender este descubrimiento puede minar nuestro compromiso con la moralidad -parece tonto controlarse uno mismo si la conducta moral es solamente una estrategia más para promover los intereses de nuestros genes.”

Estos argumentos evolucionistas se llaman Argumentos Refutadores Evolucionistas (Evolutionary Debunking Arguments) y podéis profundizar en ellos, por ejemplo aquí. Los defensores de este punto de vista (entre los que me encuentro) sostienen que la capacidad de hacer juicios morales es una capacidad adquirida evolutivamente, una adaptación. Según ellos, la evolución biológica  no está dirigida a formar procesos generadores de creencias que son fiables en el sentido de que sean creencias acordes con una realidad moral exterior, sino procesos formadores de creencias que sean adaptativas, esto es, que favorecen la reproducción de los genes, como dice Russe en la cita de cabecera. 

2-El Argumento de la Rareza

Este argumento me resulta más difícil de entender y, por lo tanto, de explicar. Tiene dos partes, una metafísica y otra epistemológica. La metafísica sería que si de verdad existieran valores objetivos, entonces existirían en el mundo entidades, cualidades o relaciones de un tipo muy raro, totalmente diferentes a cualquier otra cosa que existe en el universo. La segunda parte es que para ser conocedores de esas entidades o relaciones deberíamos tener una facultad especial de percepción moral o intuición totalmente diferente de  nuestras formas de conocer cualquier otra cosa. Abundando en ello, Mackie explica que para que existieran propiedades morales deberían existir “prescripciones objetivas” y son estas prescripciones objetivas (independientes de nuestro deseo o voluntad) que nos obligarían a actuar de una manera lo que encuentra extraño. Es decir, habría ahí fuera obligaciones que simplemente están ahi, en la naturaleza de las cosas: hechos que requerirían ciertos cursos de acción, ciertas conductas. 

Que existieran valores objetivos morales querría decir que el universo requiere ciertas cosas de nosotros, de una forma prescriptiva. Y esto es lo que Mackie encuentra extraño. Para él, la única manera en que esto sería posible es que existiera Dios, que un universo impersonal haga demandas de nosotros es raro pero no lo sería que lo hiciera Dios. Cuesta dar sentido a una demanda sin que exista un “demandador”. Sería raro que el mundo o la naturaleza humana esté diseñada para ser de una manera y no de otra, que exista una manera correcta de ser las cosas, pero no tendría nada de raro si existiera Dios. Por tanto, para Mackie, sólo hay dos opciones: o rechazar el realismo moral o creer en Dios.

Bien, hasta aquí la primera parte, exponer las ideas de Mackie y en qué consiste el escepticismo moral. Nos quedaría una segunda parte. Suponiendo que esto sea verdad ¿qué hacemos ahora? Bueno, pues a los que os interese el tema os recomiendo este libro reciente: The End of Morality, editado por Richard Garner y Richard Joyce donde se recopilan 12 ensayos de diferentes autores que tratan de dar respuesta a esta pregunta. El libro parte exactamente desde este punto en el que yo voy a finalizar la entrada: si aceptamos la Teoría del Error Moral, ¿qué se supone que debemos hacer? Os adelanto que básicamente hay tres posturas: 
-abolicionismo: si es falso, fuera, deshagámonos de juicios, lenguaje y valores morales
-ficcionalismo: la moral es útil así que vamos a seguir creyendo en ella aunque sea mentira
-conservacionismo: hay que seguir creyendo, fingir que creemos no es suficiente para mantener los beneficios de la moralidad.


@pitiklinov


Referencias:

Ethics: Inventing Right and Wrong. JL Mackie Penguin Books 1977

The End of Morality Richard Garner y Richard Joyce editores. Routledge 2019



Luke Taylor. What’s so queer about morality (2019) The Journal of Ethics https://ift.tt/2t92qVh



Entradas populares de este blog

La fantasía sexual de los cuernos

Psicólogos Zaragoza